Torpe y estúpido siempre vos.
Parecido a bella ilusión;
Cambiante a mil colores,
Distinto en cada sabor
Siempre atestado de conmoción.
Confundido y distraído
Golpeándote en cada salón
Lleno de ganas, lleno de seguir.
Así de insensible loco
De lindo pero tonto
Ingrato y delicado
Delicioso apetecido
Eres tú, niñito triste.
¿Cuantas veces lloraste
Preguntándote si era verdad
Que eres tan malo
En las noches oscuras
Junto a la libertad?
Florido impoluto tienes la frente
Con cicatrices marchitas.
Tomaste tus sueños
Para convertirlos en caricias
Sonrojándote por otros
Mientras que tú,
Sucio y desdeñado
Sacrificado hasta el último beso
Partiste antes de hora
Y de noche, se fue también la demora.
Aléjate muchas leguas
A joder nuevos corazones;
Y cuéntame de tu camino
Para avasallarme de tu ausencia
Siempre encantado de verte morir
Nacer, sufrir y volver a morir.
Extraño e imposible,
Decisivo irrepetible
Eres, sentimiento retratado
En lienzos de dolor
Y oleo placentero
Inmortalizado con cada gota.
Tienes el aroma entristecido
Y el alma en delirio
¿Cómo no buscarte
Con esa profunda discrepancia?
Aceptemos
aquello como lo que nos encanta.
Necesario indispensable eres y serás
Pues sin ti en nuestra vida
Que aburrido seria amar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario